Memories
lunes, 14 de diciembre de 2009
Recuerdo cuando me dijiste que no te ibas a ir, pero míranos, hay mucha distancia ya entre los dos. Recuerdo aquellos días de abril cuando me regalabas ramos de rosas, que luego de tu partida, se marchitaron. Recuerdo aquellas palabras que me decías a la luz de la luna prometiendo amor eterno, eran puras mentiras que yo había decidido creer. Recuerdo cuando, bajo las lágrimas del cielo, me pedias que no me vaya y ahora el que se va eres tú. Recuerdos… tantos recuerdos que para ti fueron simples momentos de un amor imaginario.
Recuerdo cuando me mirabas con esos ojos marrones tan particulares tuyos. Aún no entiendo de donde sacaban ese brillo tan característico del amor pero que de amor no tenían nada. Recuerdo cuando me sonreías de esa manera en que me volvías loca. ¿Acaso, lo sabías? ¿Sabías que mi corazón ya no era mío y que te correspondía desde el primer momento en que te vi? ¿Sabías que, luego de tu partida, el sol no apareció nunca más para iluminar mis días y que vivo noches interminables de pesadillas rememorando viejos tiempos? Tú no sabes nada. Nada de lo que es vivir con la esperanza a flor de piel esperando una frase sincera de amor e incluso, de desprecio de parte tuya.
Caricias que simplemente fueron roces. Miradas que no nos correspondían. Besos que quedaron en la historia bajo metros de arena. Anécdotas que ya no tienen sentido y quedaron borradas de cualquier diario intimo. Risas que simplemente fueron ecos de momentos falsos. Lágrimas producto a peleas sin significado. Recuerdos… recuerdos borrosos que pasan en cámara lenta, reproducidos por una cinta antigüa y rota que se entrecorta y se borronea con el correr de los minutos.
¿Acaso yo puedo culparte? ¿Tengo algo de culpa? ¿Tengo que culparme cuando me veías pero realmente estabas mirando a otra persona? ¿Tengo que culparme cuando me negaste tu corazón? Éramos dos protagonistas de nuestra propia película amor, pero decidiste renunciar… irte a otro elenco dejándome sin nada. Recuerdo ese día, cuando corrías con fuerza hacia la luz pensando que yo no te veía. Pero estabas equivocado, yo siempre observaba lo que tú estabas haciendo, porque yo sí te amaba. La lluvia caía pesadamente sobre nosotros, mojándonos y limpiando cada una de las impurezas y heridas que nosotros mismos nos habíamos hecho.
Recuerdos… ¿Qué son los recuerdos para un hombre que huye y no ama?
Recuerdo cuando me mirabas con esos ojos marrones tan particulares tuyos. Aún no entiendo de donde sacaban ese brillo tan característico del amor pero que de amor no tenían nada. Recuerdo cuando me sonreías de esa manera en que me volvías loca. ¿Acaso, lo sabías? ¿Sabías que mi corazón ya no era mío y que te correspondía desde el primer momento en que te vi? ¿Sabías que, luego de tu partida, el sol no apareció nunca más para iluminar mis días y que vivo noches interminables de pesadillas rememorando viejos tiempos? Tú no sabes nada. Nada de lo que es vivir con la esperanza a flor de piel esperando una frase sincera de amor e incluso, de desprecio de parte tuya.
Caricias que simplemente fueron roces. Miradas que no nos correspondían. Besos que quedaron en la historia bajo metros de arena. Anécdotas que ya no tienen sentido y quedaron borradas de cualquier diario intimo. Risas que simplemente fueron ecos de momentos falsos. Lágrimas producto a peleas sin significado. Recuerdos… recuerdos borrosos que pasan en cámara lenta, reproducidos por una cinta antigüa y rota que se entrecorta y se borronea con el correr de los minutos.
¿Acaso yo puedo culparte? ¿Tengo algo de culpa? ¿Tengo que culparme cuando me veías pero realmente estabas mirando a otra persona? ¿Tengo que culparme cuando me negaste tu corazón? Éramos dos protagonistas de nuestra propia película amor, pero decidiste renunciar… irte a otro elenco dejándome sin nada. Recuerdo ese día, cuando corrías con fuerza hacia la luz pensando que yo no te veía. Pero estabas equivocado, yo siempre observaba lo que tú estabas haciendo, porque yo sí te amaba. La lluvia caía pesadamente sobre nosotros, mojándonos y limpiando cada una de las impurezas y heridas que nosotros mismos nos habíamos hecho.
Recuerdos… ¿Qué son los recuerdos para un hombre que huye y no ama?